Amigo
José Andrés, tú, que eres de la
VIEJA ESCUELA, tú, que HAMAS los videojuegos como nadie, tú, que estas pasando por un momento difícil, deja de lado las penas y disfruta de lo que te gusta.
Quiero recomendarte unas medicinas que a buen seguro te harán sentir mejor, y no se venden en farmacias, una LYNX II de ATARI:

Una portátil increíble que no cosecho demasiado éxito por su escasa autonomía, gran tamaño en su primera versión, y sobre todo por ese ladrillo llamado GAMEBOY que se la merendó. Una portátil con un potencial inusual para la época, que dejaba al resto a la altura de los juanetes ( con permiso de Pc Engine GT ), una portátil pensada para ser jugada por diestros y zurdos mediante una opción que giraba la pantalla, además de un modo ahorro que permitía tener la consola pausada y con la retroiluminación apagada. Una portátil con variados periféricos que le hacían la vida más fácil, como baterías externas y un visor que ayudaba a jugar en lugares muy iluminados y encima servía como protector de pantalla al ser cerrado.
Una portátil con su bolsa de transporte, donde además de la consola, cabía el adaptador AC, varios periféricos y muchos juegos.

Y sobre todo, una portátil con unos juegos enormes y algunas conversiones de recreativas famosas, de una calidad y fidelidad que hacían que las demás portátiles lloraran.
Amigo José Andrés, no dudes en que todo en esta vida mejora, y si pones una LYNX II en ella, todavía más. Un abrazo.